El presidente de Israel, Isaac Herzog, mantuvo una reunión diplomática con el ministro de Relaciones Exteriores de Japón, Yoko Kamikawa, en la que ambos abordaron posibles vías para avanzar hacia un plan de paz en Gaza y lograr el regreso de los rehenes israelíes que permanecen en cautiverio desde el ataque del 7 de octubre.
Diálogo diplomático en un contexto de guerra
Durante el encuentro, el presidente Isaac Herzog subrayó que cualquier iniciativa para Gaza debe partir del reconocimiento del derecho de Israel a defenderse y de la necesidad urgente de liberar a los rehenes secuestrados por Hamás. La conversación se dio en un momento de intensa actividad diplomática internacional, mientras continúan los combates y se discuten escenarios para el futuro del enclave palestino.
Según informó JNS, Herzog expresó su agradecimiento a Japón por su postura firme contra el terrorismo y por su respaldo al derecho de Israel a garantizar la seguridad de sus ciudadanos, al tiempo que se busca una salida política sostenible al conflicto.
El retorno de los rehenes como prioridad absoluta
Uno de los ejes centrales del diálogo fue la situación de los rehenes israelíes. Herzog remarcó que no puede haber reconstrucción ni estabilidad en Gaza mientras personas inocentes sigan retenidas por una organización terrorista.
El presidente israelí sostuvo que el regreso de los cautivos es una condición indispensable para cualquier proceso diplomático serio, y destacó que se trata de una cuestión humanitaria que trasciende consideraciones políticas o militares.
El rol de Japón y la comunidad internacional
Por su parte, la canciller japonesa reafirmó el compromiso de su país con los esfuerzos diplomáticos destinados a reducir la violencia y promover la estabilidad en Medio Oriente. Japón ha mantenido históricamente una postura activa en iniciativas humanitarias y de reconstrucción, y busca desempeñar un papel constructivo en la etapa posterior al conflicto.
Ambas partes coincidieron en que la comunidad internacional debe involucrarse de manera responsable para evitar que Gaza vuelva a convertirse en un foco permanente de violencia e inestabilidad regional.
Gaza después de Hamás
Herzog reiteró que el futuro de Gaza no puede estar en manos de Hamás, organización a la que Israel, Japón y otros países consideran terrorista. En ese sentido, enfatizó la necesidad de establecer un marco político y de seguridad que impida el rearme de grupos extremistas y garantice que la ayuda internacional no sea desviada para fines militares.
El mandatario israelí señaló que cualquier plan de paz debe incluir mecanismos claros de supervisión y cooperación internacional.
Implicaciones regionales y proyección futura
El diálogo entre Israel y Japón refleja la creciente preocupación global por las consecuencias del conflicto en Gaza y su impacto en la estabilidad regional. La participación de actores internacionales alejados geográficamente del conflicto evidencia que la crisis tiene ramificaciones más amplias, tanto en términos de seguridad como de orden internacional.
La reunión concluyó con el compromiso de mantener canales diplomáticos abiertos y continuar coordinando esfuerzos para avanzar hacia una solución que combine seguridad, responsabilidad internacional y un horizonte político viable.
