El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha sido invitado a integrar un nuevo organismo internacional denominado informalmente como el “Consejo de Paz para Gaza”, una iniciativa vinculada al expresidente de Estados Unidos Donald Trump que reúne a líderes europeos y de Medio Oriente con el objetivo de debatir el futuro político, económico y de seguridad de la Franja una vez finalizado el conflicto.
El nuevo foro internacional impulsado desde el entorno de Trump
Según informó The Times of Israel, la invitación a Netanyahu forma parte de un esfuerzo coordinado desde círculos cercanos al expresidente Donald Trump para crear una plataforma informal de diálogo estratégico sobre Gaza, en un contexto marcado por la devastación del enclave palestino y la ausencia de un consenso internacional claro sobre su administración futura.
El foro, que no tiene por ahora carácter oficial ni institucional, estaría integrado por figuras políticas de Europa, Estados Unidos y Medio Oriente, con el objetivo de explorar escenarios viables para la reconstrucción, la gobernanza y la seguridad de Gaza tras la ofensiva israelí iniciada luego del ataque de Hamás del 7 de octubre.
La iniciativa refleja el interés del entorno de Trump por posicionarse nuevamente en el debate geopolítico de Medio Oriente, especialmente ante la posibilidad de un retorno del exmandatario a la Casa Blanca tras las elecciones presidenciales estadounidenses.
El papel de Netanyahu y la visión israelí sobre Gaza
La invitación a Netanyahu llega en un momento de intensa presión internacional sobre Israel respecto al futuro de Gaza. Desde Jerusalén, el gobierno israelí ha reiterado que no permitirá el regreso de Hamás al poder y que cualquier esquema de gobernanza futura deberá garantizar que la Franja no vuelva a convertirse en una base para ataques terroristas.
Netanyahu ha insistido públicamente en que Israel no busca una ocupación permanente de Gaza, pero sí un control de seguridad prolongado que impida la reconstitución de capacidades militares de Hamás. En ese marco, la participación en un foro internacional podría permitir a Israel influir directamente en los debates sobre administración civil, reconstrucción económica y cooperación regional.
Fuentes políticas citadas por medios israelíes señalan que el primer ministro ve con cautela este tipo de iniciativas, especialmente aquellas impulsadas fuera de los marcos diplomáticos tradicionales, aunque reconoce la importancia de no quedar al margen de conversaciones clave sobre el futuro de la región.
Europa y Medio Oriente: intereses cruzados en la posguerra
El foro promovido desde el entorno de Trump busca incluir a líderes europeos y actores regionales de Medio Oriente, reflejando la multiplicidad de intereses en juego. Para Europa, la estabilidad de Gaza está directamente vinculada a la seguridad regional, la contención del extremismo y la prevención de nuevas crisis migratorias.
En Medio Oriente, países como Egipto, Jordania y algunos Estados del Golfo han expresado su preocupación por el vacío de poder que podría generarse en Gaza, así como por el impacto humanitario y político del conflicto. Al mismo tiempo, existe reticencia a asumir un rol directo en la administración del enclave sin garantías claras y sin una solución política de fondo al conflicto israelí-palestino.
El foro podría servir como espacio preliminar para acercar posiciones, aunque expertos advierten que sin el aval de actores clave como la Autoridad Palestina y sin un marco internacional más amplio, las posibilidades de avances concretos son limitadas.
La dimensión política estadounidense y el factor electoral
La implicación del entorno de Trump añade una dimensión política adicional al debate. Durante su presidencia, Trump impulsó los Acuerdos de Abraham y promovió una política claramente alineada con Israel, rompiendo con décadas de consenso diplomático estadounidense en torno al conflicto palestino.
Analistas consideran que esta iniciativa puede interpretarse también como un intento de Trump de reafirmar su perfil como actor central en política exterior, especialmente en un año electoral en Estados Unidos. La invitación a Netanyahu refuerza esa narrativa y subraya la continuidad de la relación personal y política entre ambos líderes.
Sin embargo, la falta de participación directa de la actual administración estadounidense plantea interrogantes sobre la capacidad real del foro para influir en decisiones concretas sobre Gaza.
Un escenario abierto y lleno de incógnitas
Aunque la creación de un “Consejo de Paz para Gaza” refleja la urgencia internacional por abordar el futuro del enclave, el camino hacia una solución sostenible sigue plagado de obstáculos. Las profundas divisiones políticas, la desconfianza entre las partes y la complejidad del terreno hacen que cualquier iniciativa enfrente enormes desafíos.
La eventual participación de Netanyahu en este foro será observada de cerca tanto dentro de Israel como en la comunidad internacional, en un momento en el que el futuro de Gaza se ha convertido en uno de los temas más sensibles y determinantes para la estabilidad de Medio Oriente.
