El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu ofreció este jueves su primera conferencia de prensa desde el estallido del conflicto armado con Irán, lanzando una velada amenaza contra el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, al tiempo que admitió no poder garantizar que el pueblo iraní derrocará al régimen de Teherán. La rueda de prensa fue realizada por videollamada, aparentemente por razones de seguridad, mientras sonaban sirenas de alerta por misiles en el centro de Israel durante la transmisión.
Netanyahu lanza advertencia velada contra Mojtaba Jamenei
Ante la pregunta de si Israel tomaría acciones contra el nuevo líder supremo iraní —hijo del fallecido Alí Jamenei, eliminado en los primeros días de la guerra— Netanyahu respondió con una frase que no dejó lugar a dudas: aseguró que no extendería «una póliza de seguro de vida» a ninguno de los líderes de las organizaciones terroristas. Mojtaba Jamenei, designado líder supremo el pasado domingo, no ha aparecido en público desde el inicio del conflicto y se cree que fue herido en un ataque aéreo, aunque el jueves los medios estatales iraníes leyeron una declaración que le atribuyen, en apariencia su primer pronunciamiento oficial.
Netanyahu describió al nuevo líder como un «títere de los Guardias de la Revolución» y señaló que Israel tiene «muchas sorpresas» preparadas en el marco de la campaña militar, que —según afirmó— está evolucionando mejor de lo esperado.
Un Irán debilitado, pero un régimen que aún resiste
Netanyahu reconoció que, si bien Israel está generando las condiciones para el colapso del régimen, no puede garantizar que los iraníes lo derroquen. Según sus palabras, un régimen solo cae desde adentro. Aun así, aseguró que Irán ya no representa la misma amenaza que antes: sus capacidades militares han sido golpeadas, sus estructuras de poder erosionadas y su influencia regional reducida.
El primer ministro reiteró que la intervención militar conjunta con Estados Unidos era inevitable, ya que Teherán había retomado y acelerado su programa nuclear y de misiles balísticos tras la guerra de 12 días del pasado junio. De no haber actuado con rapidez, sostuvo, en pocos meses las instalaciones nucleares iraníes habrían quedado fuera del alcance de cualquier ataque.
Científico nuclear eliminado y nuevas alianzas regionales
Netanyahu confirmó que Israel eliminó a un «muy importante» científico nuclear iraní en el marco de la ofensiva actual, y señaló que el país está tejiendo nuevas alianzas regionales que, según sus palabras, habrían parecido «inimaginables» apenas unas semanas atrás. Varios países se estarían sumando al esfuerzo israelí de formas encubiertas y en «otras maneras que se harán evidentes más adelante», aunque no dio más detalles.
Hezbolá, Ben Gvir y el presupuesto: los frentes internos
Más allá del frente iraní, Netanyahu abordó otros temas de tensión política. Confirmó que su gobierno continúa la ofensiva contra Hezbolá en el Líbano, luego de que el grupo respaldado por Irán reactivara sus ataques el 2 de marzo en represalia por la muerte de Alí Jamenei.
El premier también indicó que sería «una locura absoluta» que el Tribunal Supremo desencadenara una crisis constitucional en plena campaña bélica al ordenar la destitución del ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir. Por último, ratificó que el proyecto de exención militar para estudiantes ultraortodoxos ha sido postergado —aunque no abandonado— para facilitar la aprobación del presupuesto del Estado antes del plazo legal de fin de mes.
