España quiere desempolvar su herencia judía

Los judíos han dejado su huella en el patrimonio del país durante la España medieval. Según los historiadores, 200.000 judíos por lo menos vivían en España antes de la expulsión de 1492.

Al pie de los muros del siglo 11 que ceñían la ciudad de Ávila, en el centro de España, las filas de bloques de granito sobre un césped cortado meticulosamente marcan el sitio de un antiguo cementerio judío. Una placa explica, en español y en inglés, que las tumbas fueron destruidas cuando los Reyes Católicos, Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, queriendo unificar la península bajo la bandera del catolicismo, en 1492 ordenaron la expulsión de todos aquellos que rehusaban convertirse.

Como Avila, muchas ciudades españolas buscan ahora vestigios del pasado, tratando de encontrar sinagogas medievales, cementerios o lugares de los antiguos barrios judíos.

Según los historiadores, 200.000 judíos por lo menos vivían en España antes de la expulsión de 1492 . Ciencia, música, literatura: viviendo al lado de católicos y musulmanes en la España medieval, los judíos han dejado su huella en el patrimonio del país, especialmente rica en ciudades como Toledo y Sevilla. Entre los que se negaban a convertirse o huir después de la orden emitida por los Reyes Católicos, muchos fueron enviados a la hoguera.

La red ha estado trabajando durante dos años en colaboración con Turespaña, el organismo público responsable de la promoción del turismo en España, en varios países con grandes comunidades de judíos sefardíes originarios de la Península Ibérica, como Argentina, Brasil, México o los Estados Unidos.

Recientemente, los esfuerzos se han fortalecido con una nueva iniciativa en España que desea reparar un «error histórico», el gobierno conservador aprobó en junio un proyecto de ley que facilita la naturalización de descendientes de judíos sefardíes expulsados en 1492.

Restauración de la memoria

El componente económico juega aquí un papel esencial, pero si se trata en realidad de devolverle su lugar al pasado, habría que hacer algo más que restaurar algunos edificios antiguos y calles estrechas,» dijo Michael Freund, columnista del Jerusalem Post.

«Se debería en este caso también, restaurar la conciencia nacional y la memoria. Muy poco se enseña acerca de la Inquisición, que pretendía cazar y perseguir a los judíos en las escuelas españolas», añade.

«En algunas ciudades, las casas ya no están más ahí, las calles ya no están más ahí», reconoce Assumpcio Hosta, secretaria general de la Red de antiguos barrios judíos de España.»Pero hay, sin embargo, muchos documentos interesantes de la época. No podemos decir que estas ciudades no tienen historia, sólo que su historia no siempre es visible».

Fuente: AFP

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