“Los sefardíes están en la base de la sociedad argentina”

“Los sefardíes están en la base de la sociedad argentina”
Definición – “La expulsión de sefaradíes de España es un hecho negro que merece ser reparado”, advierte la historiadora – Foto: soledad quiroga
La especialista repasa la persecusión a los sefardíes de España, ocurrida hace cinco siglos, el proyecto de Rajoy en procura de la reparación y la situación en estas tierras de los descendientes de aquellos judíos expulsados de Europa.
Hace más de 500 años, la Inquisición inició una persecución contra el pueblo judío que provocó la huida de miles de sefardíes que vivían en España, una de las mayores comunidades judías en el mundo. Muchos se convirtieron obligadamente al catolicismo para escapar a la prisión y la hoguera.

Habían vivido durante 1500 años en el país ibérico. Escaparon al norte de África, los Balcanes y el viejo Imperio Otomano. Luego, la diáspora se amplió a otros territorios. Actualmente hay 3,5 millones en todo el mundo. La mayoría vive en Israel, Francia y Estados Unidos. En cuarto lugar aparece la Argentina: hay entre 38 mil y 60 mil.
Este año, el pueblo sefardí pareció encontrar un atisbo de reparación en España. El gobierno conservador de Mariano Rajoy aprobó un plan para dar a los descendientes de su comunidad judía original una vía rápida para obtener la nacionalidad española. Entre 300 mil y 400 mil sefardíes podrían ser beneficiados.
Especialista en la materia, la historiadora Susana Likerman de Portnoy conversó con Tiempo Argentino sobre el proyecto de ley de Rajoy. La académica trabajó durante años como odontóloga, hasta que decidió dedicarse a lo que más le gusta: la historia. A los 48 años comenzó a estudiar en la UBA y, luego de recibirse, se perfeccionó con el académico israelí Haim Beinart.
Viajó muchas veces a España e Israel para hurgar en las bibliotecas y en los archivos. El resultado fue Relaciones judías, judeo-conversas y cristianas, de Editorial Dunkel, un libro que reflexiona sobre la vida de los hispano-judíos y su influencia en la construcción de la cultura hispana.
En esta charla, Likerman de Portnoy analizó la historia de una comunidad marcada por la persecución y contó las peripecias de aquellos sefardíes que llegaron hasta el territorio que hoy es Argentina. “Ellos están en la base de nuestra sociedad”, afirmó.
–¿Qué significó para la comunidad judía la expulsión de los sefardíes de España?
–Es un hecho negro para la historia de España que debe ser reparado. Ellos se sienten vinculados a España como si fuese su segunda patria. Los judíos toledanos, por ejemplo, se fueron de Toledo y se llevaron las llaves de sus casas pensando que iban a volver. Y esas llaves las tienen todavía sus nietos, sus herederos. Cuando en el siglo XX se creó el museo sefardí en Toledo, se les pidió que entregaran las llaves. Pero muchos no quisieron desprenderse de ellas. Las casas ya no existían, obviamente, pero siempre mantuvieron las llaves.
–¿Cómo fue la persecución de la Inquisición?
–Actuó primero sobre los judíos que se habían convertido por obligación en 1391, con las grandes persecuciones. Estos judíos no tuvieron más remedio que ser cristianos. Pensaron que era una etapa en su vida, que iban a poder volver al judaísmo. Entonces hacían lo que se llama “judaizar”: eran cristianos de la boca para afuera, pero en su vida privada seguían las costumbres judías. De todos modos, se tuvieron que cuidar mucho. La Inquisición, a diferencia de lo que nos quieren hacer creer, no era un grupo de fanáticos y brutos. Tenían cuestionarios detallados para interrogar a los judíos, los investigaban, tenían declaraciones de sacerdotes y rabinos, detallaban cómo se festejaban las distintas conmemoraciones judías, cómo era su vida cotidiana. Sacaban edictos en los que daban una especie de “manual” para que los vecinos pudiesen detectar y denunciar a los judíos.
–¿Hacia dónde emigraron principalmente?
–Al Imperio Otomano, a Chipre, a los Balcanes. Ahí desarrollaron una cultura exquisita que niveló hacia arriba la propia cultura local. Por otro lado, el Siglo de Oro de la literatura española está casi todo sustentado por sefardíes. Por conversos, mejor dicho, porque después de 1492 en España ya son todos cristianos.
–¿Había habido hubo algún otro intento a nivel gubernamental para que vuelvan a España?
–Claro. Lo que está haciendo Rajoy es actualizar decretos y leyes que ya existen. Miguel Primo de Rivera sancionó el decreto de 1924, que estableció que los sefardíes son ciudadanos españoles.
–Durante los años del franquismo se difundió la imagen de Francisco Franco como “salvador de los judíos”. ¿Qué se sabe hoy sobre el tema?
–Eso es algo que antes era una certeza y ahora está completamente discutido. Durante mucho tiempo se habló de Franco como un hombre que ayudó mucho a los sefardíes. Pero ahora Pilar Rahola, una periodista y ex diputada española, sostiene que Franco no ayudó a los judíos, sino que lo poco que hizo fue para venderse ante la comunidad internacional.
–¿Y los sefardíes cómo atravesaron los años del crecimiento del nacionalismo y el nazismo?
–Murieron como todos. Hubo una legión de sefardíes unidos al ejército británico para luchar contra el nazismo y muchos trataron de llegar a países de Sudamérica, donde no se los perseguía. Ellos intervenían mucho en el comercio de joyas y azúcar, por eso vinieron mucho para Brasil. También comerciaban, junto con los holandeses, piedras preciosas, sedas.
–¿Y en Argentina?
–Se dice que los sefardíes ya habían venido a América con Cristóbal Colón. Muchos conseguían evadir la norma impuesta por la monarquía española, que prohibía los viajes de judíos al “Nuevo Mundo”. Los que pudieron hacerlo, venían a lo que hoy es territorio argentino, porque acá no había Inquisición, ni tribunales. De ese modo, ellos lograban escapar de la persecución y el territorio se llenó de sefardíes. Ellos están en la base de nuestra sociedad argentina.
–¿Por qué?
–Porque había médicos, los primeros maestros, mucha tarea intelectual. La ideología de libertad y de igualdad que se creó en la Argentina venía en gran parte de los judíos. Argentina tiene el primer mártir judío de la Inquisición sudamericana, que es Maldonado da Silva. Un médico tucumano que adoptó la religión judía y cometió la “estupidez” de comentárselo a dos hermanas beatas que lo denunciaron. Entonces lo vinieron a buscar y se lo llevaron a Lima. En la cárcel se hizo la circuncisión. Y cuando los inquisidores le pidieron que jurara por Dios, él se negó. Finalmente murió en la hoguera.

Fuente: Tiempo Argentino

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