El judaísmo español no se entiende sin su presencia en Melilla

El judaísmo español no se entiende sin su presencia en Melilla
El presidente de la Asociación Socio-Cultural Mem Guímel, Mordejai Guahnich, una entidad que tiene como objetivo difundir y promover la cultura sefaradí, afirmó ayer que el judaísmo español no se entiende sin la presencia de judíos en Melilla”.

El dirigente de esta asociación dedicada a dar difusión a la cultura hebrea-sefardí realizó estas declaraciones en el marco del acto celebrado ayer en Madrid, en el que se concedió la nacionalidad española a más de 4.000 descendientes de los judíos que fueron expulsados de las Coronas de Castilla y Aragón en 1492 por orden de los Reyes Católicos.
“En Mem Guímel nos alegramos de que España haya saldado una deuda pendiente con los sefardíes”, proclamó Mordejai Guahnich.
“A los sefardíes siempre se les ha inculcado que son españoles”, subrayó el presidente de Mem Guímel. “El judío sefardí jamás se ha olvidado de la tierra”, resaltó.
Mordejai Guahnich añadió que es “muy positivo” el hecho de que el presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, estuviera presente en el evento desarrollado ayer en Madrid con ocasión de la concesión de la nacionalidad a los sefardíes. “En Melilla, el judío tiene una presencia importantísima en la vida social y económica”, destacó.
Según estimaciones del representante de Mem Guímel, “la presencia judía hoy en Melilla se aproxima a las mil personas”. Melilla es una ciudad autónoma española que se ubica en el norte de África, a orillas del Mar Mediterráneo.
Sin embargo, este número fue mayor hacia los años 40 del siglo XX, cuando había “más de 7.000 judíos”. Según Guahnich, muchos emigraron a Israel cuando se constituyó como Estado y otros lo hicieron a América Latina, a países como Venezuela y Argentina.
Guahnich recordó que los judíos regresaron a Melilla en 1864 “y con ello volvió la multiculturalidad a nuestra ciudad”. Asimismo, añadió que Melilla “fue el puente de retorno a España desde la expulsión de 1492”.
Fuente: El Faro

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