La herencia judía mizrají se incorpora en los programas escolares

En una decisión sin precedentes, el ministerio de Educación ha incorporado el legado cultural judío mizrají (oriental proveniente de los países musulmanes, sefardí y del Norte de Africa) a la currícula escolar.
En una decisión sin precedentes, el ministerio de Educación ha incorporado el legado cultural judío mizrají (oriental proveniente de los países musulmanes, sefardí y del Norte de Africa) a la currícula escolar.

El ministro de Educación Naftali Bennett expresó: “Después de 68 años, estamos corrigiendo un error histórico y voy a procurar que cada estudiante aprenda acerca de su herencia familiar y se enorgullezca de ella.” Los estudiantes de todas las edades aprenderán acerca del patrimonio sefardí y mizrají.
Bennett recibió las sugerencias de un comité encargado de la introducción de la cultura e historia mizrají y sefardí en el programa escolar israelí, coordinado por el poeta Erez Bitón. Entre ellas, se cuentan viajes de patrimonio histórico para los jóvenes a los Balcanes, la región del Magreb y España, visitas en las ciudades periféricas de Israel, y preguntas acerca de la historia judía mizrají en los exámenes de matriculación de la escuela secundaria.
Los judíos mizrajíes (orientales) provienen de Oriente Medio y los judíos sefardíes de la Península Ibérica, mientras que judíos ashkenazíes provienen típicamente de Europa Central y Oriental.
Bitón agradeció a Bennett, diciendo: “Este es un momento emocionante. Este trabajo es resultado de la dedicación de 100 personas que se sentaron juntas durante cinco meses.”
El comité recomienda que la promoción de la herencia judía sefardí y mizrají debe convertirse en una misión nacional y debe comenzar en el jardín de infantes y continuar a través de los institutos de educación superior.
Sobre el tema de la enseñanza del Holocausto, el comité recomendó que, junto con el foco central en la comunidad judía ashkenazí, las lecciones deban incluir también las experiencias y testimonios de judíos que vivían en el norte de África y en Tesalónica, Grecia, durante ese tiempo.
El comité también recomendó lecturas de las obras de Biton, así como las obras de los escritores Sami Michael, Dan Benaya Seri, Amira Hess y los poetas jóvenes Roy Hasan y Adi Kaisar en el plan de estudios de literatura.
También recomendó que todos los estudiantes universitarios en los programas de educación y todos los profesores de historia cursen estudios obligatorios en la historia de la comunidad judía sefardí – mizrají desde el siglo XVII hasta el siglo XX como condición para recibir una licencia de enseñanza.
Para las clases de educación cívica, el comité recomendó la inclusión del “caso de los niños judíos yemenitas” (la desaparición de cientos de bebés y niños pequeños de familias de inmigrantes de Yemen, países árabes y los Balcanes desde 1948 hasta 1954), el movimiento de justicia social mizrají Panteras Negras, los disturbios de Wadi Salib, entre otros temas.
“Incluso si implican sentimientos de confrontación y debate, es importante promoverlos, ya que son parte integral del tejido social dinámico”, dice el informe.
Cada año, alrededor de 30 de noviembre, el día que marca la expulsión de los judíos mizrajíes de los países árabes, debe ser una semana de estudios dedicada al tema, incluyendo viajes de estudios pertinentes, recomienda el informe.
Los estudiantes también deben aprender sobre el fallecido presidente Itzjak Navón, que era de origen sefardí, así como sobre el fallecido Rabino sefardí de Israel Ovadia Yosef.
El comité ha ampliado sus recomendaciones a la esfera académica, sugiriendo que el Consejo de Educación Superior en Israel debe comprender 50% de representantes mizrajíes-sefardíes. El consejo pidió además establecer una nueva facultad de estudios del patrimonio mizrají-sefardí bajo el área de humanidades e incrementar la investigación en el campo.
El coste global de las recomendaciones del comité sería de 250 millones de shekels (unos 64,3 millones de dólares) por año.
La ministra de Cultura Miri Regev, ella misma de origen marroquí y conocida defensora de la cultura mizrají y sefardí, alabó a Bennett y declaró: “estoy feliz e incluso emocionada de ver concretadas las recomendaciones del Comité Bitón y que el Ministerio de Educación sea una parte de la revolución por la justicia cultural. 2016 es el año en que comienza la edad de oro de la cultura mizrají en Israel”.

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