La Incertidumbre del Futuro para la Comunidad Judía de Túnez Después de los Ataques Recientes

La milenaria comunidad judía de Túnez enfrenta incertidumbre tras ataques y tensiones recientes, cuestionando su futuro en un país marcado por desafíos.

La pequeña comunidad judía de Túnez se encuentra nuevamente en vilo, preguntándose qué depara el futuro después de enfrentar recientes desafíos y ataques. Después de un atentado terrorista mortal en mayo en la histórica sinagoga Ghriba en la isla tunecina de Djerba durante la festividad judía de Lag B’Omer, la comunidad de 1,500 personas ha experimentado una lenta recuperación, pero nuevos eventos están sembrando dudas sobre su seguridad y viabilidad en el país.

La sensación de seguridad que comenzó a retornar con la celebración de la Fiesta de Sucot en octubre fue efímera. Las violentas protestas en Túnez, mayoritariamente musulmán, en respuesta a la guerra de Israel contra Hamas después de la incursión del grupo terrorista en Israel el 7 de octubre, han generado un clima hostil que impacta directamente a la milenaria comunidad judía.

Rivka, una miembro de la comunidad de Djerba que prefirió mantenerse en el anonimato, expresó que desde el ataque mortal de Hamas el 7 de octubre, la comunidad vive con miedo constante. «Cada ruido fuerte nos hace temer lo peor. Siempre estamos nerviosos, y ya no nos sentimos seguros saliendo tarde», compartió.

La situación contrasta con la celebración de Sucot apenas unos meses antes, cuando la comunidad judía más grande del norte de África se reunía para festejar y renovar sus tradiciones. Sin embargo, la reciente escalada de tensiones y la retórica hostil están obligando a muchos a cuestionar si Túnez sigue siendo un lugar viable para su futuro.

El 7 de octubre, el grupo terrorista Hamas perpetró un ataque en Israel, cobrándose la vida de 1,200 israelíes y trabajadores extranjeros, y tomando a 240 como rehenes en Gaza. La declaración de guerra de Israel contra Hamas generó protestas antiisraelíes en el mundo árabe, exacerbadas por incidentes como el incendio de la sinagoga Al Hammah en Túnez durante las protestas propalestinas el 17 de octubre.

La situación se complica aún más con el presidente tunecino, Kais Saied, quien ha emitido declaraciones antisemitas y se opone firmemente a cualquier normalización de relaciones con Israel. La propuesta de legisladores afines a Saied de criminalizar la normalización de vínculos con Israel ha contribuido a la percepción de que Túnez no es acogedor para la comunidad judía.

La reputación de Túnez como país inhóspito se ve respaldada por la situación económica en declive, con escasez de productos básicos en los supermercados y una falta de empleo. Este panorama está llevando a algunos miembros de la comunidad a considerar seriamente la emigración, a pesar de los desafíos que ello implica.

La historia de los judíos en Túnez es antigua, remontándose a la época romana, pero ha experimentado altibajos a lo largo de los siglos. La comunidad, que alguna vez fue próspera, enfrenta ahora una amenaza creciente, y las recientes adversidades plantean preguntas sobre la viabilidad de su existencia en el país.

En medio de la incertidumbre, algunos expresan optimismo, confiando en la resistencia de la comunidad a lo largo de los años. Sin embargo, la realidad actual presenta desafíos significativos, y la decisión de quedarse o emigrar plantea un dilema crucial para una comunidad que ha sido parte integral de la historia tunecina.

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1 COMENTARIO
  1. Shalom cuando hay mucha ignorancia..acompañado de antisemitismo son caldo de cultivo para perpetrar este tipo de atrocidades ante el pueblo judío. Que HaShem Adonai cuide de su pueblo y las plegarias no cesan por la proteccion

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