No será fácil demostrar descendencia sefardita

No será fácil demostrar descendencia sefardita
Juan Antonio Martínez-Cattáneo y Hingston, cónsul 
general de España en Cartagena.
Cualquier residente Iberoamericano que se encuentre en España de manera permanente e ininterrumpida por dos años, puede solicitar la nacionalidad de ese país.
Así lo aclara Juan Antonio Martínez-Cattáneo y Hingston, cónsul general de España en Cartagena,  para quien es más importante esta información que la que circula en los medios masivos de comunicación sobre los apellidos que podrán solicitar nacionalidad española (Lea: El cónsul que quiso ser marinero).
“Hoy y desde hace unos 70 años hay una ley en España que beneficia a cualquier ciudadano iberoamericano, andorrano o de Guinea Ecuatorial, y es que con dos años seguidos de residencia en España pueden obtener la nacionalidad española, a diferencia de cualquier otro ciudadano, sea norteamericano o de un país diferente a los mencionados, quienes requieren de 10 años para conseguirla”, explica el representante diplomático (Lea: Partido Popular de España respalda permanencia de consulado en Cartagena).
‘NO SERÁ TAN FÁCIL’

Respecto a la información publicada en varios medios de comunicación sobre la intención del Parlamento Español de devolver la ciudadanía española a descendientes judíos que habitaron la Península Ibérica (sefarditas), explica que no todo el que tenga alguno de los  5.220 nombres y apellidos de judíos sefardíes podrá obtenerla.


No basta con tener el apellido, las personas tendrán que probar su origen sefardita judío español.
“Primero deben demostrar que su apellido sí corresponde, luego probar que todo su tronco genealógico procede de sefardíes españoles, también necesitará la certificación de un rabino que confirme que sí nació en el seno de una familia judía, entre otras cosas”, dice el cónsul.

ALGO DE HISTORIA

El cónsul cuenta que los judíos sefarditas y los askenazís, son las dos grandes familias judías de Europa (Lea: Identifican judíos muertos por los nazis).

Los askenazís son los que en su mayoría se ubicaron en el centro europeo, mientras que los judíos sefarditas se instalaron en territorio hispano, cuando en la época romana, visigoda y árabe le llamaban a España Sefarad.

Los judíos sefarditas fueron expulsados en 1942 del territorio español, por los Reyes Católicos.
“Sin embargo, nosotros los españoles vemos a los sefarditas con simpatía, porque son de procedencia española, y ahora lo que se está pensando es facilitar que obtengan la nacionalidad española a quienes tengan un origen probado”, explica Martínez-Cattáneo.
Fuente: EL UNIVERSAL – GENTE BAHÍA – @ElUniversalCtg – CARTAGENA DE INDIAS – 4 de Abril de 2014 07:02 am

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