La Atalaya podría ser un museo del cantón o del éxodo sefardí

El alcalde acepta la propiedad del castillo de manos del Estado y piensa ya en buscar socios para rehabilitarlo y darle un uso que beneficie al municipio.
Murallas del Castillo de la Atalaya
El alcalde acepta la propiedad del castillo de manos del Estado y piensa ya en buscar socios para rehabilitarlo y darle un uso que beneficie al municipio.

El Castillo de la Atalaya ha pasado a manos del Ayuntamiento de Cartagena, que baraja convertirlo «en un complejo para aulas formativas, en un centro de interpretación de la revolución cantonal» o incluso en un lugar en el que se recuerde e ilustre «la salida por aquí de una gran cantidad de judíos sefardíes de España», hace cinco siglos, según explicó ayer el alcalde, José López.
El delegado especial de Economía y Hacienda en la Región de Murcia, Justo Parejo , firmó ayer con López, en el Palacio Consistorial, el convenio de cesión de la fortaleza y de las 30 hectáreas de terreno en las que está, en el monte del mismo nombre. El cambio de propiedad, del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas al Ayuntamiento, es gratuito.
La negociación se inició en septiembre de 2015, con la solicitud del alcalde en respuesta a Juan Vidal García, vecino del Barrio de la Concepción. Éste reclamó durante años que el castillo pasara a manos de los cartageneros. La orden de traspaso fue firmada el pasado 24 de mayo.
Con el acuerdo definitivo rubricado ayer, el Ayuntamiento ya puede hacer la inscripción de este bien inmueble a su nombre en el Registro de la Propiedad. «A partir de aquí», aseguró José López, «nuestra intención es, en cuanto tengamos capacidad económica, restaurar esta fortaleza del siglo XVIII y ponerla en valor para el uso y disfrute de los ciudadanos».
El regidor confesó que para cumplir con esa tarea necesitará «compañeros de viaje tanto entre las Administraciones públicas como entre las entidades privadas, en la Región y en el ámbito europeo». Pero ofertas para darle un uso no le faltan, desde el centro sefardí, hasta las aulas formativas y el área para recordar el cantón.
Petición de otras fortalezas
En la agenda municipal de peticiones de más construcciones antiguas del patrimonio defensivo costero de Cartagena figuran los castillos de Fajardo y Podaderas «que no han ido tan rápido como el de la Atalaya», dijo José López.
También están los de Santa Florentina, Santa Ana y Santa Ana Casamatada, en el entorno de Cala Cortina. «Pero su uso tiene que estar ligado a fines educativos y culturales», indicó López. Esto descarta proyectos como el de construir un hotel en una de ellas.
Fuente: Laverdad.es

últimos