En un gesto histórico de acercamiento interreligioso, una delegación de imanes y líderes musulmanes de Europa ha visitado Israel con el objetivo de promover un mensaje de paz, diálogo y solidaridad entre musulmanes y judíos. La visita, organizada por la ONG ELNET, marca un hito en la construcción de puentes entre comunidades que han estado históricamente divididas por conflictos políticos y religiosos.
Durante una semana, los líderes religiosos musulmanes provenientes de países como Francia, Italia, el Reino Unido, Países Bajos, Bélgica y Noruega, se han reunido con figuras clave de la política y la religión israelí, así como con víctimas de la masacre del 7 de octubre perpetrada por Hamás.
Encuentro con el Presidente Herzog: Una Reinterpretación de Hatikvah
Uno de los momentos más simbólicos de la visita ocurrió durante el encuentro de la delegación con el presidente israelí Isaac Herzog. El imán Youssef Masbeh, quien ha liderado comunidades musulmanas en Europa durante más de 20 años, se presentó cantando una reinterpretación en árabe del himno nacional israelí, Hatikvah. A su canto le siguieron aplausos y danzas improvisadas que convirtieron el momento en una celebración de unidad y esperanza.
Herzog, visiblemente emocionado, elogió la valentía del grupo y destacó el impacto positivo de esta visita. “Todos somos hijos de Abraham, y creo que el progreso histórico en nuestra región es un avance del diálogo entre musulmanes y judíos”, afirmó. También animó a los imanes a llevar de regreso a sus comunidades el mensaje de que “en Israel se quiere la paz”.
Una Agenda Cargada de Simbolismo: Lugares Sagrados y Memoria
La delegación tuvo una agenda cargada de significado. Después de visitar la Knesset (Parlamento de Israel), se dirigieron a la Ciudad Vieja de Jerusalén para recorrer lugares sagrados del judaísmo, cristianismo e islam, incluido el Monte del Templo y la mezquita Al-Aqsa.
Uno de los actos más conmovedores fue su visita al memorial del Holocausto Yad Vashem, donde los imanes mostraron respeto y empatía por el sufrimiento del pueblo judío en la Shoá. Allí, rindieron homenaje a las víctimas y reflexionaron sobre la importancia de la memoria como herramienta para evitar el odio.
También visitaron a familias de antiguos rehenes beduinos secuestrados en Gaza y a víctimas drusas del ataque en Majdal Shams a manos de Hezbolá, enviando un mensaje claro de solidaridad con todas las comunidades afectadas por el terrorismo.
La Participación de Marruecos y los Acuerdos de Abraham
Entre los líderes religiosos presentes destacó Ali El Aarja, presidente de la recién creada Confederación Islámica Italiana (CIIN), con sede en Turín y de origen marroquí. Para él, la visita a Jerusalén fue particularmente emotiva. “Ya hice mi peregrinación a La Meca y Medina, y estaba esperando venir a Jerusalén”, comentó.
El Aarja destacó el ejemplo de convivencia interreligiosa en Marruecos, país que en 2020 normalizó relaciones con Israel como parte de los Acuerdos de Abraham. “Marruecos es un país abierto a todas las religiones. Esperamos dar ejemplo al mundo”, dijo, reafirmando su deseo de paz tanto para palestinos como para judíos.
Hassen Chalghoumi, el «Imán de la Paz»
La selección de los participantes fue coordinada en estrecha colaboración con el reconocido imán Hassen Chalghoumi, presidente de la Conferencia de Imanes de Francia. Chalghoumi, nacido en Túnez y conocido como «el imán de la paz», es una figura clave del activismo interreligioso en Europa y un defensor abierto de Israel.
Durante su intervención, Chalghoumi expresó un mensaje de afecto y hermandad hacia el pueblo israelí y elevó una oración por la pronta liberación de los rehenes y el fin del sufrimiento de los civiles en Gaza. “Este no es un conflicto entre Israel y Hamás o entre Israel y Hezbolá, es una confrontación entre dos mundos: uno de hermandad y otro de odio”, señaló con firmeza.
Un Mensaje Claro: El Estado de Israel No es Enemigo del Islam
Otro de los participantes destacados fue Noor Dahri, fundador y director ejecutivo de la organización Teología Islámica de Contraterrorismo, con sede en Reino Unido. Dahri explicó que muchas comunidades musulmanas en Occidente no distinguen claramente entre el islam y el islamismo radical, lo que ha facilitado la penetración de ideologías extremistas en mezquitas y organizaciones religiosas.
Según Dahri, este viaje tiene un enorme valor simbólico. “Desde el 7 de octubre, incluso los musulmanes pro-Israel guardaron silencio por miedo. Hoy, venimos a Israel a decirle al mundo que el pueblo judío no es nuestro enemigo”, declaró.
También subrayó la necesidad de separar la religión del extremismo político. “El islamismo no es el islam. El islamismo es una ideología que debe ser rechazada, mientras que el islam como fe puede coexistir en paz con el judaísmo”, afirmó.
Una Mayoría Silenciosa que Busca la Paz
El presidente Herzog no perdió la oportunidad de enfatizar la importancia de este tipo de iniciativas. “Lo que están haciendo con esta visita refleja a la mayoría silenciosa en Oriente Medio y en el mundo, que anhela una vida compartida”, aseguró.
Expresó también su esperanza de que se logre la paz con países vecinos como Siria, Líbano y, eventualmente, Arabia Saudita. “Inshallah, seguiremos avanzando”, dijo, usando una expresión árabe que resuena tanto en el islam como en la cultura de paz compartida que se intenta fomentar.
El Poder de los Gestos en un Tiempo de Crisis
La visita ocurre en un contexto de alta tensión regional, con los ecos aún vivos del ataque de Hamás el 7 de octubre de 2023 y las posteriores acciones militares en Gaza. En este escenario, los gestos de unidad interreligiosa cobran una relevancia crucial.
Los imanes europeos no sólo desafiaron la narrativa dominante de enfrentamiento entre el islam y el judaísmo, sino que también corrieron riesgos personales al posicionarse a favor del diálogo con Israel.
Estos líderes religiosos decidieron actuar. En lugar de guardar silencio, viajaron al epicentro del conflicto para tender la mano. Su presencia en Israel simboliza una nueva etapa, donde los puentes comienzan a construirse a pesar del miedo, el dolor y la historia.
Hacia un Nuevo Modelo de Convivencia
Este viaje no fue solo un recorrido turístico ni una declaración simbólica. Fue un acto de liderazgo espiritual. Los imanes y académicos musulmanes mostraron que es posible abrir un espacio para la esperanza, incluso en medio del dolor.
El ejemplo de Marruecos, los Acuerdos de Abraham, y ahora esta visita de líderes religiosos europeos, representan un nuevo modelo de coexistencia que puede extenderse a otras comunidades del mundo.
La posibilidad de construir un futuro común basado en el respeto mutuo, la memoria compartida y la lucha conjunta contra el extremismo es, sin duda, uno de los legados más prometedores de esta visita.
Cuando la Fe Une, No Divide
La delegación de imanes europeos en Israel representa un punto de inflexión en las relaciones entre el islam y el judaísmo. En un mundo marcado por el conflicto y la desconfianza, su visita ofreció una visión diferente: una visión donde la fe une, en lugar de dividir; donde el pasado se honra sin que el futuro se sacrifique; donde los líderes religiosos toman la iniciativa para sanar heridas históricas.
Que este mensaje de paz, nacido entre los muros de Jerusalén, se propague desde las mezquitas de Europa hasta las sinagogas de Israel, y desde los salones del poder hasta los corazones de los pueblos. Porque, como recordó el presidente Herzog, “todos somos hijos de Abraham”.
