En un momento crítico para Medio Oriente, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, están coordinando un ambicioso plan destinado a poner fin a la prolongada guerra entre Israel y Hamás en la Franja de Gaza. Al mismo tiempo, el acuerdo buscaría ampliar significativamente los Acuerdos de Abraham, con la inclusión de nuevas naciones árabes como Arabia Saudita y Siria, a cambio del compromiso de Israel con una futura solución de dos Estados para el conflicto palestino-israelí.
Contexto del conflicto: 20 meses de guerra en Gaza
La guerra entre Israel y Hamás se ha prolongado por más de 20 meses, dejando un devastador saldo humanitario, político y diplomático. A pesar de múltiples intentos de mediación, los avances hacia un alto el fuego duradero han sido limitados. Sin embargo, el éxito de la reciente guerra de 12 días entre Israel e Irán, en la que se destruyeron instalaciones nucleares clave, parece haber abierto una ventana de oportunidad para una resolución regional más amplia.
Trump presiona por un acuerdo integral
Según medios hebreos y fuentes diplomáticas, Donald Trump está ejerciendo una fuerte presión sobre Netanyahu para que concluya la guerra en Gaza. En paralelo, ha propuesto una reestructuración regional que implicaría una rehabilitación de Gaza bajo supervisión árabe, la liberación de los rehenes israelíes, y la integración de nuevos países a los Acuerdos de Abraham.
Uno de los puntos más polémicos de este plan es la supuesta exigencia de Trump para poner fin al juicio penal de Netanyahu, quien enfrenta múltiples cargos por corrupción. La emisora pública Kan informó que la reciente publicación del expresidente estadounidense en su red Truth Social exigiendo que se detenga el juicio al primer ministro israelí no fue casual, sino parte de un paquete más amplio de medidas.
«Es parte de una acción más amplia que pretende poner fin a la guerra en Gaza, liberar a todos los rehenes, terminar el juicio a Netanyahu y avanzar en una acción regional significativa», afirmó una fuente anónima cercana a Netanyahu.
Detalles del plan propuesto por Trump y Netanyahu
El plan se estructuraría en varios ejes clave:
Alto el fuego en Gaza y liberación de rehenes
En una llamada telefónica que los medios describen como “eufórica”, Trump y Netanyahu habrían acordado una tregua en Gaza en un plazo de dos semanas. A cambio del cese de hostilidades por parte de Israel, Hamás debería liberar a los 50 rehenes israelíes que aún mantiene en su poder.
Exilio del liderazgo de Hamás
Como parte del acuerdo, se exigiría el exilio del liderazgo de Hamás, algo que la organización terrorista ha rechazado anteriormente. Este paso permitiría una transición política dentro de Gaza.
Gobierno árabe conjunto en Gaza
Cuatro países árabes, entre ellos Emiratos Árabes Unidos y Egipto, asumirían el control provisional de la Franja de Gaza durante su proceso de rehabilitación. Aún no se han confirmado los otros dos países que completarían el cuarteto.
Emigración voluntaria de gazatíes
Según el medio Israel Hayom, se permitiría la emigración voluntaria de gazatíes hacia otros países que estarían dispuestos a recibirlos como parte de la estabilización postconflicto.
Reconocimiento internacional y solución de dos Estados
Israel se comprometería a apoyar una solución de dos Estados, siempre y cuando la Autoridad Palestina implemente reformas profundas. A cambio, Estados Unidos reconocería la soberanía israelí en ciertas zonas de Cisjordania.
Ampliación de los Acuerdos de Abraham
Uno de los objetivos estratégicos del acuerdo sería sumar nuevos países a los Acuerdos de Abraham. Arabia Saudita y Siria serían los próximos en establecer relaciones diplomáticas con Israel, seguidos de otras naciones árabes y musulmanas.
Obstáculos legales y diplomáticos
El componente más delicado del plan es la posible cancelación del juicio contra Netanyahu. A pesar del apoyo público de Trump a esta idea, la legalidad de un indulto o cancelación judicial en Israel es incierta. Además, los líderes de la oposición y múltiples sectores de la sociedad civil israelí podrían rechazar una amnistía como parte de un acuerdo político.
Por otro lado, los países árabes han reiterado que solo participarán en la reconstrucción de Gaza si Israel acepta el fortalecimiento de la Autoridad Palestina en el enclave costero, lo que Netanyahu ha evitado hasta ahora.
Sin avances en El Cairo
En contraste con el entusiasmo del plan Trump-Netanyahu, los mediadores en las negociaciones en El Cairo han informado que aún no se han producido avances concretos en las conversaciones de alto el fuego y liberación de rehenes. Aseguran que ambas partes deben adoptar una postura más seria para lograr un acuerdo sostenible.
Reacciones en Israel: apoyo y escepticismo
Herzog: “Es un momento clave”
El presidente israelí, Isaac Herzog, se ha sumado a los llamados para aprovechar el momento tras el éxito militar en Irán. Durante el funeral de la rehén asesinada Ofra Keidar, recuperada recientemente de Gaza, Herzog instó a Netanyahu a actuar con rapidez:
“Envíen a todos los equipos, al más alto nivel, hablen con todos los que necesiten hablar, sigan trabajando en todos los sentidos y con todas sus fuerzas hasta que regresen con nosotros”, expresó el mandatario.
Familias de rehenes apoyan un acuerdo
El llamado del presidente fue respaldado por familiares de los rehenes, como Dalia Cusnir-Horn, quien destacó que el éxito militar en Irán debe traducirse en un impulso diplomático renovado:
“Israel acaba de lograr un éxito asombroso en Irán y debemos aprovecharlo”, señaló. Su cuñado, Eitan Horn, continúa secuestrado en Gaza.
Implicaciones geopolíticas del plan
Si se concreta, el plan podría redefinir completamente el mapa geopolítico de Medio Oriente:
- Fin de una guerra prolongada en Gaza, con posibilidad de rehabilitación sostenible.
- Transformación de Gaza bajo supervisión árabe con un enfoque más pragmático.
- Reconocimiento internacional del liderazgo israelí en nuevas áreas de Cisjordania.
- Establecimiento de relaciones diplomáticas inéditas con Arabia Saudita y Siria, dos actores clave en la región.
- Avance del modelo de normalización promovido por los Acuerdos de Abraham hacia una paz regional más amplia.
Las dudas persisten
Pese a las promesas de progreso, persisten numerosas dudas:
- ¿Accederá Hamás al exilio de su liderazgo?
- ¿Cómo reaccionará la sociedad israelí ante un posible indulto a Netanyahu?
- ¿Están realmente comprometidos los países árabes a gobernar Gaza?
- ¿La Autoridad Palestina aceptará participar bajo condiciones impuestas por Israel y Estados Unidos?
¿Una oportunidad histórica o un espejismo político?
El plan conjunto de Netanyahu y Trump para cerrar la guerra de Gaza y ampliar los Acuerdos de Abraham representa una de las propuestas diplomáticas más ambiciosas en décadas para la región. Su éxito dependerá de la voluntad política interna en Israel, del consenso entre los actores árabes involucrados, y de la respuesta de Hamás y la Autoridad Palestina.
Si se concreta, este acuerdo podría marcar un cambio de paradigma para Medio Oriente, integrando antiguos enemigos y estabilizando uno de los conflictos más persistentes del mundo. Pero si fracasa, podría evidenciar nuevamente las profundas divisiones que impiden la paz en la región.
