El pleno del Knesset aprobó este lunes por la noche la Ley Básica: Estudio de la Torá, una de las iniciativas más emblemáticas impulsadas por los partidos ultraortodoxos en los tramos finales de la 25.ª legislatura. La votación se saldó con 63 votos a favor y 52 en contra, y forma parte de una serie de acuerdos alcanzados entre el primer ministro Benjamin Netanyahu y sus socios religiosos antes de la disolución de la cámara.
Una ley clave en el acuerdo de coalición
Según informo INN. La aprobación de la Ley Básica de Estudio de la Torá se enmarca en un pacto más amplio entre Netanyahu y los partidos ultraortodoxos de la coalición, orientado a sacar adelante un paquete de proyectos de ley antes del cierre de la legislatura. Según el cronograma acordado, esta norma y la denominada Ley de Desertores tenían prioridad, mientras que se prevé que en los próximos días avancen también las reformas vinculadas al asesor jurídico del Gobierno y al mercado de las comunicaciones.
La medida llega en un contexto de fuerte tensión social en Israel, marcado por el reclamo de sectores de la sociedad —incluidos reservistas y parte de la coalición— de que los estudiantes de yeshivá se incorporen al servicio militar en medio de la escasez de efectivos que enfrentan las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).
Una versión reducida respecto al borrador original
Como parte de las negociaciones previas al debate en el pleno, el texto fue acotado de forma considerable. La versión final no incluye las disposiciones más amplias que figuraban en el borrador original y se limita a establecer que el estudio de la Torá constituye un valor fundamental del Estado de Israel, sin equipararlo de manera explícita al servicio militar.
Pese a este ajuste, asesores jurídicos del Knesset advirtieron que el efecto práctico de la legislación se mantiene, en gran medida, sin cambios sustanciales. Durante los debates en comisión, el subprocurador general sostuvo que la norma podría seguir ampliando las herramientas interpretativas a disposición de los tribunales en futuros procedimientos judiciales, incluso sin la cláusula que fue retirada del texto.
Reacciones tras la aprobación de la Ley Básica de Estudio de la Torá
La votación generó reacciones encontradas entre coalición y oposición.
El líder de Yisrael Beiteinu, Avigdor Liberman, calificó la norma como una «ley que traiciona a los soldados de las FDI» y advirtió: «En el próximo gobierno, derogaremos esta ley, fortaleceremos las FDI y velaremos por quienes sirven a la patria, no por quienes la evaden».
En sentido opuesto, el presidente de Shas, Aryeh Deri, celebró la sanción de la ley al señalar que, por primera vez, el Estado reconoce el valor superior del estudio de la Torá y la condición de quienes se dedican a él.
Impugnación judicial en marcha
El Movimiento por un Gobierno de Calidad en Israel presentó una petición ante el Tribunal Supremo contra la nueva ley. La organización sostiene que la norma busca consagrar en una Ley Básica las exenciones al servicio militar de los estudiantes de yeshivá, lo que —según su argumento— vulneraría el principio de reparto equitativo de la carga cívica entre los ciudadanos israelíes.
El movimiento anunció que continuará trabajando tanto por la derogación de la ley como por la aplicación equitativa de la Ley de Servicios de Defensa.
Qué sigue
La ley se suma a un paquete legislativo que la coalición busca aprobar antes de que el Knesset entre en receso preelectoral. Persiste la incertidumbre sobre su aplicación efectiva, dado que ya enfrenta un cuestionamiento judicial y las críticas de sectores que reclaman una distribución más equitativa del servicio militar en Israel.
Preguntas frecuentes
¿Qué establece la Ley Básica de Estudio de la Torá?
Declara que el estudio de la Torá es un valor fundamental del Estado de Israel, sin equipararlo explícitamente al servicio militar en su versión final.
¿Por cuántos votos se aprobó la ley?
El pleno del Knesset la aprobó con 63 votos a favor y 52 en contra.
¿Quién impulsó la legislación?
Los partidos ultraortodoxos de la coalición de gobierno, como parte de los acuerdos alcanzados con el primer ministro Benjamin Netanyahu.
¿La ley ha sido impugnada judicialmente?
Sí. El Movimiento por un Gobierno de Calidad en Israel presentó una petición ante el Tribunal Supremo para intentar anularla.
