Entre el 50 % y el 60 % de los adultos israelíes presenta sobrepeso u obesidad, según datos presentados esta semana ante la Comisión de Salud de la Knéset. La cifra, que coloca a Israel ante una crisis sanitaria de proporciones epidémicas, se acompaña de un impacto económico estimado en decenas de miles de millones de shékels anuales y de proyecciones que anticipan un agravamiento sostenido si el Estado no adopta medidas sistémicas urgentes. El Parlamento israelí pidió un incremento inmediato del presupuesto destinado a prevención y tratamiento, y reclamó al Ministerio de Salud un plan nacional integral.
Más de la mitad de los adultos israelíes: un diagnóstico preocupante
Según informo The Times of Israel. Entre el 50 % y el 60 % de los adultos israelíes están catalogados como personas con sobrepeso u obesidad, con un costo para la economía de aproximadamente 30.000 millones de shékels (unos 10.000 millones de dólares) anuales, según indicó la diputada Tsega Melaku (Likud), presidenta en funciones de la Comisión de Salud de la Knéset, en una sesión parlamentaria.
Los legisladores, ante la magnitud de los datos, reclamaron una inversión inmediata de entre 100 y 200 millones de shékels (entre 30 y 70 millones de dólares) para prevención y tratamiento, un aumento significativo frente al presupuesto vigente de 17 millones de shékels (unos 6 millones de dólares) asignado para 2026.
El impacto sobre la infancia y la adolescencia
Las cifras que acompañan a la población adulta no son menos inquietantes cuando se analizan los datos pediátricos. Investigaciones presentadas por el profesor Gabi Ben-Nun revelaron que uno de cada cinco niños de entre 6 y 9 años padece obesidad, y que casi un tercio de los adolescentes registra exceso de peso.
Mientras que el 18,8 % de los alumnos de primer grado están clasificados con sobrepeso u obesidad, esa proporción asciende al 31,4 % en el séptimo grado. La tendencia al alza entre la infancia refleja un patrón que se consolida con el paso de los años escolares y que las políticas actuales no han logrado revertir de forma significativa.
Una década sin avances reales
La directora de la División de Nutrición del Ministerio de Salud, Moran Bleichfeld-Magnazy, reportó una leve reducción del 0,7 % en el sobrepeso y la obesidad entre alumnos de séptimo grado, aunque las tasas apenas se han movido en más de una década: del 31,3 % en 2011 al 30,6 % en 2023.
Desigualdades estructurales: la obesidad no afecta a todos por igual
La Comisión de Salud subrayó que el problema no se distribuye de forma homogénea en la sociedad israelí. En la comunidad árabe, las tasas de obesidad son más altas que entre la población judía, y entre los inmigrantes etíopes, los diagnósticos de diabetes —tanto de tipo 1 como de tipo 2— han pasado del 0,4 % en 1991 al 14 % en la actualidad.
La directora del Ministerio señaló que aproximadamente el 40 % de las familias en las comunidades ortodoxas y árabes no puede costear una alimentación saludable, y advirtió que las desigualdades sistémicas persisten a pesar de los programas de promoción de la salud en decenas de autoridades locales.
El costo económico y las proyecciones para 2030
El peso económico de la obesidad en Israel va más allá del sistema sanitario. El costo económico total de la obesidad para la economía israelí asciende a aproximadamente 55.100 millones de shékels anuales, equivalentes al 2,9 % del PIB. Sin una intervención sistémica, se espera que las tasas de obesidad entre adultos lleguen al 31,2 % para 2030, con un costo directo de 34.000 millones de shékels para el sistema de salud.
El llamado parlamentario a la acción
El presidente de la comisión, el diputado Yoni Mashriki, declaró que «el Estado debe asignar recursos presupuestarios significativos, no solo como respuesta, sino como un paso esencial para erradicar el fenómeno y reducir el enorme daño económico que provoca».
La Comisión también solicitó al Ministerio de Salud que la información sobre prevención y tratamiento de la obesidad sea accesible en términos culturales y lingüísticos, y que se impulse legislación que limite la publicidad de alimentos perjudiciales para la salud.
La lactancia materna como factor protector
Entre las medidas preventivas destacadas en la sesión, la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses reduce el riesgo de obesidad en la edad adulta en un 26 %, y cada mes adicional de lactancia disminuye el riesgo de obesidad en la primera infancia en un 4 %.
Los legisladores advirtieron que, sin una intervención estatal integral, Israel podría enfrentar en la próxima década una presión sin precedentes sobre su sistema sanitario y su productividad económica
