Un equipo de investigadores israeleses e internacionales acaba de desvelar el hallazgo arqueológico más significativo en el estudio de los primeros artesanos humanos: la colección más grande de cuentas prehistóricas de arcilla jamás documentada en el mundo. Las piezas fueron identificadas en yacimientos que datan de entre 12.000 y 15.000 años de antigüedad, y el tamaño de la muestra ha permitido formular hipótesis sin precedentes sobre la vida prehistórica en la cultura Natufiense. El estudio fue publicado en la revista científica Science Advances y abre una ventana única hacia las sociedades humanas que precedieron a la agricultura.
Un descubrimiento sin precedentes en cuatro yacimientos del norte de Israel

Un total de 142 cuentas y colgantes de 15.000 años de antigüedad fueron hallados en cuatro sitios Natufienses del norte de Israel: el-Wad y Nahal Oren en el Monte Carmelo, la Cueva de Hayonim en la Alta Galilea, y Eynan-Mallaha en el Valle del Hula.
El dato cobra mayor dimensión cuando se considera el contexto global: antes de este estudio, solo se conocían cuatro cuentas de arcilla de este período en todo el mundo, según explicó Laurent Davin, investigador de la Universidad Hebrea de Jerusalén y autor principal del estudio. El hallazgo multiplica exponencialmente el registro arqueológico conocido y obliga a replantear el papel del barro como material simbólico entre los Natufienses.
Formas, colores y técnicas que revelan una identidad cultural compartida

La colección no solo impresiona por su cantidad, sino por la riqueza de sus detalles. Los investigadores identificaron 19 tipos distintos de cuentas, cuyas formas evocan plantas que los Natufienses recolectaban y que eran fundamentales en su dieta, como la cebada silvestre, las lentejas y los guisantes.
El uso más antiguo conocido de la técnica del engobe
La mayoría de las cuentas estaban recubiertas con ocre rojo mediante una técnica alfarera conocida como engobe, que consiste en aplicar una fina capa de arcilla diluida en agua sobre la superficie de la pieza. Este hallazgo marca el uso más antiguo conocido del engobe en el mundo.
Tipología común entre aldeas distantes
Uno de los aspectos más llamativos fue constatar que piezas encontradas en distintos asentamientos, dos en el Monte Carmelo y dos en Galilea, comparten una tipología común. Cuando se analizan los ornamentos de otros materiales como conchas, huesos y piedras, estos son muy diferentes entre sí, señaló Davin, lo que sugiere que las cuentas de arcilla funcionaban como un marcador de identidad cultural compartida entre comunidades separadas geográficamente.
Las huellas dactilares: el rastro humano más íntimo de la Prehistoria
El descubrimiento más emotivo del estudio es, sin duda, el de las huellas dactilares preservadas en las superficies de las cuentas. Un total de 50 huellas pertenecientes a niños, adolescentes y adultos fueron identificadas por los investigadores, lo que permite por primera vez la identificación directa de los fabricantes paleolíticos de las cuentas, así como la mayor colección de huellas dactilares encontrada y documentada de la era.
Entre las piezas más singulares destaca una cuenta de arcilla del período Natufiense Final, hallada en Eynan-Mallaha, coloreada con ocre rojo y marcada con las huellas de un niño de aproximadamente diez años que la modeló hace 12.000 años.
Cuerdas vegetales y nuevas preguntas sobre la joyería prehistórica
Por primera vez, los arqueólogos identificaron restos de cuerdas en los agujeros de algunas de las cuentas, lo que abre una nueva línea de investigación sobre las técnicas y materiales vegetales utilizados para ensamblar collares en ese período. «Nunca habíamos tenido algo así para esta época», afirmó Davin.
Los Natufienses, los primeros en sedentarizarse antes de la agricultura
Los Natufienses eran cazadores-recolectores y se encuentran entre los primeros en establecerse de forma permanente antes de la introducción de la agricultura. Este hallazgo redefine el papel del barro como material cultural en esa transición crucial de la historia humana. «Este descubrimiento cambia completamente la forma en que entendemos la relación entre la arcilla, el simbolismo y el surgimiento de la vida sedentaria», concluyó Davin.
