Los judíos conversos de España

Ha quedado demostrado por la Historia, que el pueblo judío ya estaba en la Península Ibérica allá por el siglo 1º D.C., y que se extendió por toda España y Portugal. De ellos procedemos nosotros ya que adoptando nuestros lenguajes crearon apellidos españoles y portugueses.

Según las últimas investigaciones, el actual pueblo judío, «sensu latu», no constituye desde el punto de vista antropológico físico, la unidad clara. Los judíos sefarditas (españoles) son, en conjunto, gente que pertenece a la llamada «raza mediterránea», mientras que los Asquenasitas presentan en su cuerpo, aparte de una proporción sensible de elementos mediterráneos, una gran cantidad de rasgos alpinos y, sobre todo, dináricos.

Por eso no ha de parecer extraño, en teoría, que haya muchos hebreos marroquíes y de otras tierras próximas a España que apenas puedan ser diferenciados de los españoles, o de ciertos tipos de españoles. Más la experiencia indica -con perdón de los antropólogos – que este concepto de «raza mediterránea» es cosa harto genérica e insuficiente en casos. Así, cuando llegan a España gentes de países en los que las comunidades hebreas se hallan muy bien definidas, desde todos los puntos de vista, suelen destacar a veces, de una manera tajante, el aspecto JUDAICO de tal o cual compatriota nuestro.

Los judíos fueron expulsados de España en 1492. Los que quedaron se convirtieron al catolicismo y algunos hasta 1700 hacían prácticas secretas de judaísmo. Cogidos «in fraganti», eran quemados, penitenciados y ajusticiados. Quedaron en la pobreza. Los Reyes Católicos tras su edicto de expulsión ordenaron la confiscación de bienes, quedando en la pobreza, perseguidos y mal mirados por una sociedad que se hacía llamar cristianos viejos, cuando en 1391, 101 años después de la expulsión, hubo una conversión masiva a la fe de Cristo y una gran matanza por motivos religiosos.

Familias como los Fuster, Pujol, Pardo, Climent, Sanchis, Salvador, Serra, y un larguísimo etcétera, de más de 750 apellidos españoles (de origen judío) fueron ajusticiados por la Inquisición en Castilla, Aragón, Mallorca y Valencia. El tribunal de Valencia entre 1478 y 1530 castigó y aniquiló a muchos por volver a las prácticas secretas judaizantes, se trata de los llamados «marranos», o judíos secretos, judaizantes, que hasta principios de 1700 estuvieron dando problemas y una vez conversos, algunos fueron muy famosos comerciantes, y personas muy destacadas en todos los terrenos que tocaron. Los March (Banca) proceden de judeoconversos.

¿ES USTED JUDÍO SEFARDÍ?

MAS DE 750 APELLIDOS ESPAÑOLES LE DARAN UNA PISTA.

Familias como los Aguilar, Aguiló, Aragón, Aznar, Badia, Barrachina, Berenguer, Cortés, Cuenca, Cristian, Dalmau, Daviu, David, Donlope, Egea, Esplugas, Esteban, Farrega, Fernandez, Ferrando, Galiana, Garcia de Moros, Garcia, Hernandez Hidalgo, Hita, Latorre, Leon, Lopez, Llorens, Lluch, Llevia, Madrid, Mendoza, Morales, Nadal, Narbona, Noguera, Oliber, Ortega, Ortiga, Pardo, Pedralbes, Perez, Quintanal, Quart, Ramon, Riera, Ribas, Salom, Segovia, Soto, Tarrega, Trapero, Ugolon, Urella, Urrea, Valdivia, Valls, Vidal, Xiger, Jimenez, Jime ez de Rueda, Zaflor, Zaragoza, Zaporta o Saporta, y un larguisimo etc…

Un comentario sobre “Los judíos conversos de España

  • el 02/01/2015 a las 00:02
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    De por sí, y según el profeta Abdías, el pueblo judío ya se encontraba en Sefarad entre los Siglos VI y IV A.C., lo cual comenta en el versículo 20 de sus escritos. ("y los cautivos de Jerusalén que están en Sefarad poseerán las ciudades del Negev").

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